En un entorno social competitivo: ¿Es la Neurociencia una Oportunidad?

Para ello es imprescindible considerar el comportamiento social, aquel que se encuentra influenciado por la capacidad que tiene cada individuo y su experiencia obtenida ante determinados acontecimientos; eso explicaría el porqué de nuestras emociones y comportamientos dentro de la vida diaria.

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Para ello es imprescindible considerar el comportamiento social, aquel que se encuentra influenciado por la capacidad que tiene cada individuo y su experiencia obtenida ante determinados acontecimientos; eso explicaría el porqué de nuestras emociones y comportamientos dentro de la vida diaria.

Por: Margiori Ivett Vargas Barreda

Ante la situación actual que vivimos y las nuevas medidas implantadas. Te has preguntado cómo ha reaccionado tú mente y cuerpo ante una situación de amenaza por el despido de trabajadores, quizás una oportunidad por lanzar un nuevo proyecto o un cambio de dirección en tú negocio. Probablemente adaptarse haya sido fácil para unos más que para otros. Pero realmente: ¿Qué implica adaptarse?

Una oportunidad de tomar decisiones, decisiones acompañadas de emociones, sentimientos y pensamientos; cuando tomamos decisiones, se activan áreas de nuestro cerebro como la corteza prefrontal ventromedial, la corteza parietal, la corteza cingulada, la ínsula y la amígdala con mayor predominancia del hemisferio derecho. Lesiones en dichas áreas pueden generar dificultades al plantarse exigencias sociales, quitándole a la persona la oportunidad de tomar decisiones adecuadas y de interpretar su propia realidad y la realidad de los demás.

Nuestro cerebro está constituido por un aditamento de mecanismos nerviosos que organizan nuestras interacciones con otros individuos, por lo que se podría aseverar que la complejidad de nuestro cerebro es la consecuencia de la interacción social y de las relaciones internas (conscientes y no conscientes) que establecemos con los demás. Es tal el impacto y la importancia de las interacciones sociales en el desarrollo del ser humano que muchos investigadores afirman que somos seres sociales por perfeccionamiento.

“Las diferencias individuales existen, así como cada individuo tiene un perfil de fortalezas y debilidades que se deben valorar y reconocer.”

Las emociones (sistema límbico) influyen en nuestros procesos cognitivos (estructuras cerebrales) que se creían netamente racionales. Es así, que en el campo corporativo los estudios en neurociencia social y emocional están permitiendo comprender el perfil de los colaboradores y gestionar las estrategias pertinentes de interacción dentro de la organización y de comunicación con el público consumidor.

Cabe precisar que los avances en neurociencia permiten lograr el autoconocimiento y la transformación personal impactando de forma positiva en diferentes ciencias y disciplinas. El ser humano tiene la oportunidad de ser competitivo en este mundo que avanza a pasos agigantados y de estar altamente calificado para prevenir, anticipar y/o abordar diversos acontecimientos a los que nos encontramos expuestos y a los cuales debemos dar soluciones pertinentes.

Finalmente, la neurociencia como oportunidad reconoce la importancia de describir y determinar lo que ocurre en el cerebro humano, y ser conscientes de que podemos dejar de resistirnos al cambio, sin duda este plus, impulsa a la empresa a crear un ambiente y una cultura de mejora continua desde las instancias jerárquicas de la corporación, valorando y reconociendo el potencial humando desde sus diversas interacciones dentro de un contexto social activo, atractivo donde se generen soluciones acertadas y precisas, trabajo que nos impulsa a un siguiente nivel.

“Se parte de la evolución que requiere la humanidad.”

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