En el marco del Día del Pollo a la Brasa, lanzamos una encuesta para conocer las emociones y percepciones que despierta este emblemático plato entre los consumidores. Los resultados nos brindan insights valiosos para dueños de pollerías, estrategas de marca y todo aquel que busca conectar con el corazón del comensal peruano.
📊 Resultados Finales:
🔥 Un orgullo nacional que debe comerse en familia 32 votos
🏆 El plato bandera del Perú (más que el ceviche, con perdón) 2 votos
🤤 Una delicia irresistible que podría comer todos los domingos 34 votos
😐 No me genera tanta emoción como a otros 1 votos
🧡 Un clásico sabroso y accesible para todos los bolsillos 29 votos
Interpretación desde el Marketing Gastronómico
Alto valor emocional y cultural
El 61% de los encuestados (🔥 + 🤤) asocian el Pollo a la Brasa con emociones positivas ligadas a la familia, el gusto y la costumbre dominical. Esto nos confirma que no es solo un plato, es un ritual social.
Accesibilidad como ventaja competitiva
La tercera opción más votada 🧡 muestra que el público percibe al pollo a la brasa como un producto sabroso y accesible para todos los bolsillos, ideal para mantener alta rotación y volumen de ventas sin sacrificar percepción de valor.
Desafío de diferenciación
A pesar de su fuerza como producto de consumo masivo, solo 2 votos lo consideran el plato bandera del Perú, por encima del ceviche. Esto sugiere una oportunidad para reposicionarlo como símbolo cultural con mayor orgullo nacional a través de storytelling y experiencias.
«El Pollo a la Brasa no solo se come… se comparte, se celebra, se recuerda. Es el sabor que nos reúne sin pedir permiso».
Recomendaciones para Pollerías y Marcas
Refuerza el ritual familiar
Promueve el concepto de «domingo de unión y sabor».
Ofrece combos familiares o promociones dominicales con nombres como “El Encuentro Familiar” o “El Abrazo del Pollo”.
Enfatiza el valor y la accesibilidad
Comunica el mensaje: “Calidad que se disfruta sin pagar de más”.
Resalta el equilibrio entre sabor, porción y precio como argumento diferenciador frente a la competencia.
Asócialo a la identidad peruana
Crea campañas que lo conecten con momentos patrios o de orgullo nacional.
Invita a influencers y creadores de contenido gastronómico a contar su historia personal con el pollo a la brasa.
Crea contenido emocional
Publica testimonios, anécdotas, recetas familiares, desafíos de sabor y videos con escenas de almuerzos reales en pollerías.
Aprovecha TikTok, Reels de Instagram y YouTube Shorts para mostrar lo irresistible del producto en formatos breves y virales.
Cierra el círculo con delivery y packaging
Asegura que el delivery conserve la experiencia: cremas bien cerradas, papas crocantes, porciones generosas y presentación visual atractiva.
Diseña cajas con frases como “Esta caja lleva más que comida, lleva tradición”.
Conclusión
El Pollo a la Brasa no necesita ser reinventado, necesita ser revalorizado. Lo que dice la gente es claro: les gusta, lo disfrutan y lo asocian con lo mejor de sus emociones cotidianas. Esa es la verdadera ventaja competitiva: un plato que une generaciones, emociones y sabores.
